Biffy Clyro: Only Revolutions (Disco FTN)

Biffy Clyro - Only Revolutions
Siempre me ha ocurrido algo curioso con Biffy Clyro, cada vez que escucho por primera vez sus singles de presentación tuerzo el gesto. No consigo cogerles el tranquillo de entrada, pero a la larga, y con repetidas escuchas, los temas acaban creciendo como una hiedra salvaje y quedo totalmente atrapado por sus melodías.
Y eso no me pasó con ‘That Golden Rule’. El equipo formado por Simon Neil y los gemelos Johnston ha perdido el factor sorpresa.
Ya desde el inicio de su carrera artística los escoceses se habían caracterizado por pillar desprevenidos a sus oyentes con cada disco que editaban. Con‘Joy.Discovery.Invention’ apuntaban maneras con una forma muy particular de entender el pop-rock, proceder que se manifestó un año después, con mayor claridad y profundidad, en el intrincado ‘The Vertigo Of Bliss’. En algo más de 365 días, lo que en otras manos hubiese resultado en un batiburrillo difícilmente digerible, en las suyas confluyó en ‘Infinity Land’. La agresividad, la apertura de miras y el espíritu más imaginativo que progresivo en el que se zambulleron consiguieron aunar en un mismo compacto canciones como ‘Glitter And Trauma’, ‘My Recovery Injection’ o ‘Some Kind Of Wizard’. Y si bien alcanzaron la cúspide en la búsqueda del enredo musical, realizado con mucha clase, en según que momento el disco podía llegar aburrir.
Quizá la conciencia de este hecho, unido a un reconocimiento comercial que no llegaba (aunque si a nivel de críticas), y las contínuas ganas de innovar llevó al power trío a facturar ‘Puzzle’, un disco más accesible, sencillo y emotivo, marcado a nivel letrístico por la muerte de la madre de su frontman. Un giro estilístico que les vino de maravilla, pues se concretó en su highlight particular, el cual les abrió definitivamente las puertas del mainstream.
‘Only Revolutions’ sigue a pies juntillas la fórmula con la que triunfaron en 2007 en el aspecto formal, pero no así en el fondo y los resultados. Aunque el CD arranca de una forma magistral, consiguiendo una primera mitad muy inspirada, no se puede evitar una prolongada sensación de déjà vu. Y aunque esto no debería ser algo necesariamente negativo llega a empañar ligeramente la escucha del disco.
El apoyo de una orquesta para enriquecer las composiciones, que funcionó en el pasado a la perfección en temas como ‘Living Is A Problem Because Everything Dies’, no acaba de convencer en la inicial ‘The Captain’, repite totalmente esquemas en ‘That Golden Rule’ y no hablemos ya del horrible teclado introductorio de ‘Know Your Quarry’. Pero lo dicho no debe llevar a equívoco, son grandes canciones.
Sin embargo es en cortes como ‘Bubbles’ con su genial estribillo, la “foo fighteriana” ‘Booooom, Blast & Ruin’ y las imaginativas ‘Cloud Of Stink’ y ‘Born On A Horse’ donde más convencen Biffy Clyro.
Además, los escoceses cuentan con un as bajo la manga: ‘Many Of Horror’, un bellísimo medio tiempo que puede aumentar aún más su base de fans como ya hizo ‘Mountains’ en su día, siendo ésta última la que marca el ecuador del disco. Más olvidables serían la acústica ‘God & Satan’, ‘Shock Shock’ y el desenlace con ‘Whorses’.
Así pues un disco notable pero con un pequeño tirón de orejas, pues lo que hoy sigue agradando mañana puede volverse predecible, y, ojalá no sea así, … mediocre.
Esperemos que el trío no frene sus revoluciones. Mon the biffy!!
[77/100]
Alex Rubio









