Entrevista exclusiva a Cordura

Tras tres años desde su última referencia y una temporada sin girar ya se les empezaba a echar de menos. Cordura es uno de los grupos que más simpatías y admiración despiertan en el panorama underground nacional, pero esta vez su vena pirómana desea que “El incendio más largo del mundo” (Fragment Music, 2009) no se apague nunca. Rescatamos de las cenizas a Mitxi (guitarra) y Anero (voz, teclados) para que nos contasen sus impresiones sobre el disco, la grabación y su incurable adicción a Cordura.

Cordura
Cordura


Tres años desde vuestra anterior referencia, lo cual es un buen ritmo de publicación en los tiempos que corren. ¿Sentíais algún tipo de presión para poneros una fecha o habéis esperado a que la inspiración tome las riendas?

Mitxi: “No se qué decirte. ¡A mí me parece mucho tiempo! Realmente queríamos haberlo hecho dos años después del anterior, pero no hay otra presión que la que nos autoimponemos. Ha habido motivos para que se retrasara, sobre todo porque al principio, y te hablo de un año entero, éramos incapaces de componer nada decente. Hasta que no cogimos el ritmo no empezamos a ver la posibilidad de hacer otro disco, ya que el reto era superar al anterior y no grabar una serie de canciones en las que no creyéramos. A última hora, con fecha de estudio reservada, surge el tema de la lesión de muñeca de Josu, que en realidad solo nos ha hecho grabar 4 meses después de lo inicialmente previsto, aunque por desgracia la lesión reapareció después de grabar, o mejor dicho, nunca desapareció”.

Anero: “Dos años habría estado bastante mejor (risas). En cierta manera nos hemos estado presionando entre nosotros empujándonos a crear algo real, desechando lo que no convencía totalmente. Aparte, fijar una fecha para entrar a estudio cuando no tienes el material acabado es bastante estresante pero a la vez te fuerza a darlo todo en los ensayos, y componiendo. Te obligas a darle mil vueltas a las canciones en casa, en el coche, metro… Es una forma de motivarte y sacar lo mejor de cada uno”.

Antes de escuchar el disco lo que más puede sorprender es que esta vez habéis trabajo con Hans Kruger en Montreal Studios. ¿Qué tal fue la experiencia? ¿Por qué él?

M: “Buscábamos a alguien que capturara el sonido del grupo en directo, o por lo menos que plasmara mejor la crudeza de directos y ensayos, porque al final te das cuenta de que directo y estudio son dos cosas totalmente distintas, que es imposible conseguirlo en su totalidad. En principio pensamos en Txap de Lisabo, pero no fue posible por temas de fechas, laborales, etcétera. Nos recomendaron a Hans, y nos fiamos plenamente de él. Y ha resultado ser una gran elección”.

A: “La experiencia ha sido un tanto agotadora por nuestra falta de medios: días de grabación, dinero, ensayos, distancia, falta de sueño… Pero a la vez tremendamente satisfactoria. Hemos grabado en tiempo record y sonamos mejor que nunca. No podemos pedir más”.

¿Habéis trabajado de distinta manera en este álbum o el proceso ha sido similar al disco anterior?

M: “En principio comenzamos igual: componiendo de modo instrumental y luego pasándole a Anero el marrón. El primer año, como ya he dicho, todo fue a la papelera, salvo una canción. El segundo todo funcionó mucho mejor, por lo menos a nivel instrumental, pero no conseguimos que la voz y la música tuvieran coherencia juntas. Ha sido nuestro método de trabajo en los dos primeros discos, pero nos dimos cuenta de que las canciones eran menos naturales, más forzadas, y que él no estaba cómodo componiendo de esa manera. Así que decidimos reconstruir las canciones, partir de una base simple de voz y acústica, e ir construyendo desde los cimientos. No ha ocurrido con todas las canciones, pero si con la mitad aproximadamente. Y, en ocasiones, si había una voz pero el resto no cuadraba demasiado bien, decidíamos conservar la melodía de voz si esta merecía la pena. Ha sido un trabajo mas conjunto, y mucho, mucho más gratificante. En cambio, las canciones compuestas de modo instrumental son distintas. Les haces mil cambios para dotarlas de sentido, cuando si la voz conduce la canción tampoco tienes que buscarle tres pies al gato. Aprecio música más compleja desde el punto de vista instrumental, y también cuando la estructura es más sencilla y está al servicio de la voz. En el disco conviven los dos métodos de trabajo”.

¿Las canciones han sufrido algún cambio especial desde el local al disco? ¿Cambiasteis algo en el estudio?

M: “Pocos detalles, pero no. Teníamos unos plazos muy determinados para grabar y no pudimos experimentar apenas nada allí. Se añadieron algunos matices, que también estaban pensados con anterioridad”.

Escuchándolo da la sensación de que habéis buscado en vosotros mismos todas esas influencias más primarias y básicas que teníais, pero por otro lado habéis seguido llevando las canciones a desarrollos menos convencionales. ¿El proceso ha sido natural o habéis meditado sobre ello viendo la forma que estaban cogiendo las canciones?

M: “Realmente no se qué responder al respecto. Siempre hemos tenido unas influencias que, por una razón u otra, no han acabado de salir del todo. De hecho, son mucho más antiguas que otras quizás más coyunturales, te hablo de que cuando Beko y yo montamos el grupo queríamos sonar a Alice In Chains, a Sabbath, a Zeppelin, a Soundgarden, Pearl Jam. No ha habido ningún plan premeditado para hacer un disco más rockero, o con influencias más 70’s, y tampoco me parece ni lógico ni coherente de repente hacer un cambio de timón y convertirnos en un grupo de género. Tampoco creo que antes tuviéramos unas influencias marcadamente hardcore, o Indie o lo que fuera y ahora seamos un grupo de rock 90’s, o 70’s. Siempre se ha tratado de plasmar raíces o gustos de un modo inconsciente, sin intentar ir hacia ningún género. Y en este caso no ha sido una excepción, hemos actuado por instinto, sin ningún tipo de complejo, sonando como hacía tiempo queríamos sonar. Por eso, quizás, puedas encontrar esa introducción de elementos más clásicos dentro de estructuras menos convencionales, porque también se trata de encontrar tu propio camino sin mirar demasiado las formas que adoptan los demás. Llegar con un riff y escuchar al resto aportar los suyo. No decir, toca esto de esta manera o trata de sonar más a X banda, sino que el reto era que  integrásemos esas influencias sin parecer que habíamos mutado en otra banda. También es cierto que nada más grabar el anterior tuve en mente cosas que quería hacer y no había hecho. Así que fui directamente a por ellas. A sentirme realmente a gusto con lo que tocaba, te hablo de nivel compositivo e incluso técnico. Quitar morralla, partes que no van a ningún lado. Evitar repetir esquemas ya hechos. Ofrecer mi propia visión de discos de todas las épocas que escuchaba, pero que tampoco pretendía fusilar. En definitiva, aprender y seguir avanzando. Y mis manos, lo quiera o no, se adaptan mejor a la forma de tocar de Cobain o Iommi que a la de Ian McKaye, es lo que me sale de modo inconsciente. Está claro que hay discos que han tenido para nosotros una importancia capital, y me apetecía que eso se viera. Pero dando una visión personal de la historia, no convirtiéndote en un grupo tributo o de determinado palo. Es algo que aprecio mucho en Josh Homme. Está haciendo las cosas en su propio lenguaje, compositivo e interpretativo. ¿Por qué no intentar hacer las cosas a tu manera? Todo ello se ha combinado con lo que hemos aprendido estos años. No ha sido coger y hacer una regresión forzosa a la época en la que practicaba en casa sobre canciones de Black Sabbath o Nirvana, porque, además, nuestros gustos son más amplios. Ha sido coger esa influencia y, totalmente libre de prejuicios, mezclarla con lo que saliera, fueran grupos tan dispares como Fugazi, 16 Horsepower, Jeff Buckley o Television. Por eso puede parecer que si, que ambos mundos se tocan y se mezclan. Algo que, por otro lado, no se por qué no ocurre más a menudo. Pero, como te he dicho antes, eso también estaba en los discos anteriores, aunque en menor medida. En el primer disco tienes “Ciencia Exacta” y su final a lo QOTSA. En el segundo, “Cenizas” y “Revuelta en Levi Pants”, que fue una mezcla de post HC y un final a lo Kyuss o Led Zeppelin, salvando las distancias. No es nada nuevo para nosotros, pero ahora es mucho más notorio. Es una evolución lógica. Por eso no tengo un apego excesivo a ninguna línea, y me la suda saltar de un lado a otro. Ahora, tiene que tener un resultado coherente o directamente lo desecho. Es muy difícil quedar satisfecho, pero al mismo tiempo es más gratificante”.

Cordura
Cordura

Es sorprendente el cambio de registro de Anero y lo cómodo que se le ve mostrando su lado más melódico. ¿Los demás estabais viendo ese cambio o ha sido rotundo? ¿Ha necesitado de algún empujón extra o ha sido una evolución natural?

M: “Siempre hemos querido que las voces sean melódicas, así que para nosotros ha sido totalmente natural que haya acabado siendo así en su totalidad. No se trata de madurez, no se trata de que estemos mayores como ya nos han dicho, sino que la mayoría de bandas que apreciamos tienen grandes melodías de voz. Ahora, las melodías tienen que tener un sentido, o si no mejor que no haya. Prefiero un grupo como Snapcase, cuyo cantante no canta melódico en ningún momento, que hacerlas y que no expresen nada. Está claro que para mi, ya que esto no es universal, son el alma de las canciones, pero no tiene que haberlas porque si, de modo gratuito o facilón. Si dábamos con ellas, cojonudo, mejor, pero odiaría haber hecho un disco repleto de melodías que no vayan a ningún lado o sean inexpresivas, clónicas de otras o pastelosas”.

A: “Para mí está claro que al componer más tranquilamente con Mitxi a la acústica me ha sido muchísimo más fácil desarrollar melodías y empastarlas con las guitarras. Para trabajar las voces en condiciones se necesita de cierta tranquilidad ambiental, sin 300.000 decibelios bailando alrededor de tu cabeza, porque hay veces que ni distingues los tonos y acordes que suenan, así logras controlar mucho más tus registros y afinaciones y expresar detalles de voz. Para mí cantar en acústico resulta más sencillo que enchufado. Con respecto a la hora de componer melodías me baso en una cosa: fuera melodías simplonas, aún a costa de quebraderos de cabeza y de tener que desechar melodías e incluso canciones”.

Comparando con “La ridícula mecánica de la vida moderna” este nuevo disco da una sensación mayor de disco, tiene más fuerza como unidad. ¿Incluir una intro, una canción instrumental y un interludio acústico es la clave para sonar mas compacto? Vista la temática de las canciones parece que las compusisteis cuando ya teníais pensado el titulo del álbum, para conseguir esa sensación de unidad.

M: “Lo de la intro salió en el local sin un plan premeditado, una canción ambiental, oscura y muy breve, y era lógico abrir con ella. Podría haberse quedado en la carpeta de descartes, pero decidimos desarrollarla, y dotarla además del titulo del disco. El título fue antes, eso sí que es cierto, y nos pareció oportuno titularla así, que Anero escribiese acerca de ello, fuera la interpretación que fuera, y dar en cierto modo sentido al título. La instrumental, bueno, había otra, compuesta a propósito de modo instrumental, con un regustillo a lo The Who deliberado, pero un día salió otra, totalmente improvisada, dejándonos llevar en el local, y usurpó su sitio, porque dos instrumentales eran demasiadas y la última en llegar era mejor. Y podría haber tenido voz, pero Anero prefirió concentrarse en los teclados y por eso es instrumental. Y, sí, analizando las canciones que teníamos sí que echaba en falta un punto de color, de desahogo al ruido, una pausa pero para nada gratuita. Siempre he apreciado este tipo de miniaturas, de canciones muy básicas, pero de capital importancia, en algunos discos. En el anterior tuvimos el final acústico de “Revuelta en Levi Pants”, pero en éste tenia que ser una canción independiente. También me fijé en las canciones crudas, básicas y al grano de PJ Harvey. Así que, sin tener nada compuesto más que la imagen en la cabeza, nos pusimos Beko y yo a sacarla, y en 5 minutos la teníamos compuesta,  suerte que la dejamos grabada en el móvil, que si no la canción no existiría. Luego Anero le compuso una letra que me parece brutal, unos arreglos de teclado que son justo lo que tenía en mente, sin habérselo dicho, y una batería, minimalista pero de gran importancia que acaba de redondear la canción. Lo que en principio era un escape, una especie de interludio, se ha convertido en una canción que para nosotros tiene gran importancia, y que le aporta mucho color al disco. Si que es importante darle un equilibrio al disco. Una película, una narración, tienen distintos puntos de tensión, un desenlace, y un disco puede ser todo el rato a un nivel parecido como Motorhead, AC/DC o Slayer, o puede tener subidas y bajadas como Led Zeppelin, Soundgarden o The Clash. Las dos fórmulas son buenas, pero me quedo con la segunda”.

A: “A partir de buscarle título al disco aprecié que había muchas palabras relacionadas con el fuego a lo largo de las letras que ya estaban escritas y entonces decidí dotar de cierta unidad a las letras del resto de las canciones incluyendo referencias al fuego como incendio, calor, sudor o llamas, por ejemplo. No sé si se llegará a apreciar, pero el esfuerzo extra está ahí y, al menos para mí, dota al disco de cierta unidad temática a pesar de que cada canción es un mundo. Alguna incluso dos (risas)”.

¿Estáis especialmente orgullosos de algún corte? En el anterior álbum hablabais de “Revuelta en Levi Pants” como el gran tema del disco. Vista la complejidad y duración, ¿“Lo que dejamos atrás” podría ser el gran tema de este álbum?

M: “Hay varias, no tiene por qué ser esa precisamente, aunque sí que tiene una naturaleza distinta, especial, unas influencias distintas y un acabado diferente al resto. Podría ser esa, o podría ser “El origen”, “Apolitoxicalipsis” o “Desconfianza Ciega”. No lo se, va a depender del que lo oiga. Aun tiene que salir y aun tiene que opinar la gente al respecto. Lo que si es cierto es que ese epílogo instrumental de “Lo que Dejamos Atrás”, con sus delays y un toque a lo Yawning Man totalmente buscado, es algo especial, algo mimado, otra miniatura, canción dentro de una canción, que dota al disco de un carácter diferente y lo cierra de puta madre. Al menos es como lo vemos nosotros”.

A: “Cada canción tiene algo especial que la hace sobresalir del resto: un guitarreo loco, una frase, un redoble. No sé, de ahí que nos perdiéramos cada vez que intentábamos elegir un adelanto”.

¿Habéis pensado en el directo? ¿Llevareis todas las canciones del álbum o descartareis alguna?

M: “Ahora mismo, ya que Josu sigue lesionado y estamos tocando con Unai (Eten, Le Noise, The EP’s, Vinagre), estamos ensayando todas las canciones nuevas y alguna vieja, tenemos que darle tiempo a que se las aprenda. A mi me encantaría tocarlas todas, pero lo idóneo será intercalarlas con las viejas, pero que roten. Algunas del anterior no llegamos a tocarlas casi nunca en directo por diversas causas. En concreto “Revuelta en Levi Pants”, por tener un texto de varios folios que tendría que ser leído por la dificultad de ser memorizado, unos teclados que Anero no podría tocar a la vez que recita. Así que sí, espero que las toquemos todas, aunque no en el mismo concierto. El caso es que podemos tocarlas todas, están enfocadas al directo y no hechas desde el estudio”.

A: “Espero que podamos ir rotando el repertorio en cada concierto y que todas las canciones del nuevo disco sean tocadas, incluso que sea el público el que elija cuál quiere que toquemos y que todo se convierta en un karaoke de sudor y sonrisas”.

Para cerrar y volviendo al titulo del ultimo corte para hacer balance de todos estos años, ¿tenéis la sensación de que habéis dejado muchas cosas atrás por Cordura?

M: “Nada, si acaso hemos ganado mucho, muchísimo. Experiencias, satisfacción personal, amigos, muchos amigos, un entorno en el que somos como una familia. E incluso que te respeten musicalmente, algo que jamás habría imaginado y que denota que para mucha gente prima la creatividad a la técnica. ¿Pérdidas? Ninguna, en serio, ninguna”.

A: Siempre hay cosas que dejas a un lado o a las que no dedicas el tiempo que se merecen, por otro lado tocar en Cordura te reporta tantas cosas positivas. Y me refiero a conocer a un montón de gente estupenda con la que compartir gustos, charlas o borracheras. Qué le vamos a hacer, somos unos yonkies de Cordura  y nos encanta”.

Cordura
Cordura

Texto: Gorka Becerra

Fotos: Zefe


TAGS: , ,

Deja un comentario