Charlotte Gainsbourg: IRM
Muchos se habrán sorprendido de leer el nombre de Charlotte Gainsbourg en el apartado de críticas de este numero. ¿Pero esta no era una actriz? se preguntara más de uno. Sí, esa que sale en pelis cómo La Ciencia del Sueño o la reciente Anticristo. Pero no so preocupeis ya que la polifacética francesa sale mejor parada que en la película del bueno de Von Trier, ya que aprueba con nota en esto de la música.
No es la primera prueba de la hija del mítico Serge Gainsbourg delante del micrófono, siendo este el tercer trabajo que publica, pero aunque su interior largo llamado 5:55 recibió buenas críticas y descartó la opción de enchufismo barato, todavía había gente que dudaba del talento de esta chica. Pues bien, parece ser que por fin todas las dudas se han disipado con este nuevo disco que nos trae la francesa ya que la calección de canciones que nos ofrece, en donde su bella voz feménina nos susurra y canta a la oreja, es de una calidad invidiable.
Ya desde la inicial Master´s Hands uno se da cuenta de que este no es un disco clásico donde el único pilar de la música es la voz de la cantante. Los arreglos electrónicos y de percusión tienen gran importancia hasta el último segundo del disco, un disco, dicho sea de paso, bastante variado y arriesgado. Puede que haya sido la mano del bueno de Beck, artifice de buena parte de esta obra, el que le haya dado personalidad a cada una de las piezas del album, pero lo único que a uno le queda claro después de terminar la cinta es de que crear temazos cómo Heaven can wait (primer sencillo del albúm), Me and Jane Doe o Greenwich mean time no esta en manos de una cualquiera. Y si además, las canta con una voz tan dulce en perfecto ingles y frances dependiendo del tema, uno ya queda totalmente convencido de que esta delante de algo que realmente merece la pena.
Por tanto, éste me parece un album más que digno en el que, sea quien sea el que tenga el mérito, logra transmitir agradables sensaciones gracias a su música de innegable calidad. La verdad es que no seré yo el que aconseje esta dama que dejé de enbarcarse en aventuras cinematográficas, pero la verdad es que la sensación que a uno se le queda después de terminar de escuchar este IRM, es que el futuro de Charlotte Gainsbourg en esto de la música podría ser más que anecdótico.
[79/100]
Jon Urzelai









