Efterklang: Magic Chairs
Efterklang es un grupo danés que durante sus diez años que lleva cómo banda ha ido definiendo un sonido personal que ha logrado cautivar a diversos medios y oyentes gracias a su particular universo musical. No se que tendrán las tierras frías del norte de Europa, pero al igual que los islandeses Sigùr Ros, este conjunto parece haber logrado mantener ese espíritu inocente y rebosante de belleza que hace que, mientras dura del disco, veas del mundo un lugar un poquito mejor donde vivir.
La infinidad de detalles, instrumentos y variedad de voces que podemos encontrar durante el disco es asombroso, creando un conjunto sólido donde todos los temas rozan a un gran nivel. Los pasajes ambientales de que beben del post-rock más preciosista se mezclan con momentos donde parece que estemos escuchando a unos Arcade Fire un poquito más experimentales. Además, la mezcla de coros femeninos con la voz principal en falsete queda muy bien, no hay que más que ponerse algunos temas cómo Mirror, Mirror, I was playing drums, o Scandinavian Love para averiguarlo, siendo todo un hit éste último.
Ciertamente, la mezcla de sonidos que logran estos tíos metiendo un poquito de electrónica, unos cuantos violines e instrumentos de viento, las guitarras de rigor y unas cuantas cosas más, logra un resultado más que satisfactorio, logrando crear un trabajo que merece mucho la pena, un disco al que se le pueden sacar muy pocas pegas. La verdad es que los oídos agradecen la escucha de estos grupos que saben ofrecernos una propuesta diferente y creativa sin resultar en una mezcla extraña y soporífera. Desde luego, éste logra su cometido ya que las melodías fluyen desde la primera hasta la última nota, siendo este un disco de muy agradable escucha y que no exige ningún sacrificio por parte del oyente.
Aún así, sus fans más acérrimos les achacaran perder un poquito de su personal mezcla de sonidos en favor de remarcar su faceta más ambiental y post-rock. Aunque esta afirmación bien puede ser cierta, la verdad es que de poco nos podemos quejar cuando se nos ofrece un música tan buena y especial. Y es que pocos grupos tienen esa capacidad de alegrarle una mala tarde a uno y simplemente por eso, se les permite que dejen de lado un poquito su sonido para ganar en accesibilidad.
[78/100]
Jon Urzelai









