Deftones: Diamond Eyes

Deftones - Diamond Eyes

Deftones - Diamond Eyes

Deftones son uno de esos grupos que han conseguido lo que muchos deberían hacer y no lo consiguen: evolucionar. Ir un paso más allá siempre conlleva resultados tanto positivos como negativos. Nunca te estancarás, pero puedes perder gran parte de tus seguidores, y por otro lado ganar muchos otros más. En definitiva, experimentar e ir un paso adelante es como subirse a una montaña rusa, tanto para el mismo grupo como para sus fans, y es bastante triste que no sea lo más habitual en la mayoría de los grupos.

Sea como sea, Deftones han logrado convertirse en una banda de culto exactamente gracias a eso. Y es que dudo que haya alguien que crea que de haber seguido una y otra vez con el mismo estilo nu-metal (pero ya distinguiéndose del resto, todo sea dicho) del Adrenaline, Deftones hubiese sido considerado un grupo por encima de los demás.

Ya con Around the Fur, su segundo disco, iniciaron el trayecto. Agresividad, sí, pero combinada con sensuales melodías y una atmósfera etérea, algo que no se encontraba en los discos de sus colegas del género, que seguían repitiendo los mismos esquemas que los habían lanzado al éxito.

Huelga decir que el White Pony se convirtió en su disco más exitoso a nivel de crítica por parte de fans y medios especializados. Deftones consiguieron llevar su sonido a otro nivel, a un nivel más etéreo, volátil, a la vez que melancólico, agresivo y deliciosamente melódico. La carrera del grupo de Sacramento había alcanzado su punto más álgido, pero no por eso dejaron de experimentar con su propio sonido.

Y esto nos trae hasta aquí, con Diamond Eyes. Tras el desafortunado accidente del bajista Chi Cheng, el lanzamiento del que debía ser el próximo disco de la banda, Eros, parecía muy lejano. De todos modos, el grupo reclutó a Sergio Vega y escribió un disco totalmente nuevo.

Como resultado tenemos un puñado de canciones que tocan todos y cada uno de los estilos con los que Deftones ha coqueteado a lo largo de su carrera. Desde canciones agresivas y respaldadas por riffs violentos a temas mucho más relajados y dotados de una melodía cautivadora.

Pero lo más interesante de todo el disco, teniendo en cuenta todos los factores, es que Diamond Eyes no es un disco de evolución. No hay ningún salto respecto a sus anteriores trabajos, sino que han tomado un poco de todo y han escrito un disco que muestra cada una de las facetas de Deftones. No deja de ser curioso, pues parece más bien algo así como un disco de presentación a todos quienes no los conozcan y también un disco-obsequio a todos sus fans. Habrá que esperar a Eros para ver cuál es la verdadera nueva trayectoria del grupo.

Centrándonos más en las canciones, nos encontramos con temas destinados a formar parte de la historia de Deftones, como por ejemplo “Rocket Skates”. Un ejemplo perfecto de que Chino Moreno y cia. aún son capaces de “rockear” de la manera más bruta y contundente. Pero como interesante complemento a esta canción de rabia desatada, tenemos temas como “Diamond Eyes”, que cuenta con un sorprendente estribillo melódico y muy pegadizo, que si bien cumple correctamente abriendo el disco, no lo considero uno de los mejores temas del disco. Quizá este honor se lo merezcan canciones como “Prince”, que consigue recordar irremediablemente al sonido del White Pony, y se convierte en uno de los puntos álgidos de Diamond Eyes.

“Beauty School” es otro de esos temas que si bien está mejor ubicado en el sonido de Saturday Night Wrist, se convierte en otro de los temas más destacados del disco. De hecho, tan sólo basta con echar un vistazo a foros o comentarios sobre Diamond Eyes para ver que “Beauty School” es una de las canciones favoritas. Una pieza puramente melódica, con los guitarrazos dejados a un lado y en la que el único protagonista es Chino y su habilidad para crear melodías únicas y envolventes.

En resumen, Diamond Eyes es un disco contundente. No supone ningún paso adelante en el sonido del grupo, pero sigue siendo un gran trabajo por parte de Deftones. Y lo mejor de todo es que contiene canciones para todos los gustos. Aquellos cuyo disco favorito sea el Around The Fur disfrutarán al máximo con canciones como “Royal” o “Rocket Skates”, o bien el que tenga el White Pony en un pedestal quedará encantado con “Prince”. Incluso aquellos que consideren el Saturday Night Wrist lo mejor de la discografía de Deftones, encontrarán en “Diamond Eyes” (la canción) un tema de culto.

Pero sin duda lo mejor de todo es disfrutar del disco de principio a fin, que aun con sus altibajos, es sólido y contundente. Un gran complemento con el que esperar un hipotético lanzamiento de Eros, la verdadera evolución de Deftones, algo que no resta para nada mérito a Diamond Eyes, que es sin duda uno de los discos más disfrutables de su discografía.
[85/100]

David Villalta

Deftones son uno de esos grupos que han conseguido lo que muchos deberían hacer y no lo consiguen: evolucionar. Ir un paso más allá siempre conlleva resultados tanto positivos como negativos. Nunca te estancarás, pero puedes perder gran parte de tus seguidores, y por otro lado ganar muchos otros más. En definitiva, experimentar e ir un paso adelante es como subirse a una montaña rusa, tanto para el mismo grupo como para sus fans, y es bastante triste que no sea lo más habitual en la mayoría de los grupos.

Sea como sea, Deftones han logrado convertirse en una banda de culto exactamente gracias a eso. Y es que dudo que haya alguien que crea que de haber seguido una y otra vez con el mismo estilo nu-metal (pero ya distinguiéndose del resto, todo sea dicho) del Adrenaline, Deftones hubiese sido considerado un grupo por encima de los demás.
Ya con Around the Fur, su segundo disco, iniciaron el trayecto. Agresividad, sí, pero combinada con sensuales melodías y una atmósfera etérea, algo que no se encontraba en los discos de sus colegas del género, que seguían repitiendo los mismos esquemas que los habían lanzado al éxito.
Huelga decir que el White Pony se convirtió en su disco más exitoso a nivel de crítica por parte de fans y medios especializados. Deftones consiguieron llevar su sonido a otro nivel, a un nivel más etéreo, volátil, a la vez que melancólico, agresivo y deliciosamente melódico. La carrera del grupo de Sacramento había alcanzado su punto más álgido, pero no por eso dejaron de experimentar con su propio sonido.
Y esto nos trae hasta aquí, con Diamond Eyes. Tras el desafortunado accidente del bajista Chi Cheng, el lanzamiento del que debía ser el próximo disco de la banda, Eros, parecía muy lejano. De todos modos, el grupo reclutó a Sergio Vega y escribió un disco totalmente nuevo.
Como resultado tenemos un puñado de canciones que tocan todos y cada uno de los estilos con los que Deftones ha coqueteado a lo largo de su carrera. Desde canciones agresivas y respaldadas por riffs violentos a temas mucho más relajados y dotados de una melodía cautivadora.
Pero lo más interesante de todo el disco, teniendo en cuenta todos los factores, es que Diamond Eyes no es un disco de evolución. No hay ningún salto respecto a sus anteriores trabajos, sino que han tomado un poco de todo y han escrito un disco que muestra cada una de las facetas de Deftones. No deja de ser curioso, pues parece más bien algo así como un disco de presentación a todos quienes no los conozcan y también un disco-obsequio a todos sus fans. Habrá que esperar a Eros para ver cuál es la verdadera nueva trayectoria del grupo.
Centrándonos más en las canciones, nos encontramos con temas destinados a formar parte de la historia de Deftones, como por ejemplo “Rocket Skates”. Un ejemplo perfecto de que Chino Moreno y cia. aún son capaces de “rockear” de la manera más bruta y contundente. Pero como interesante complemento a esta canción de rabia desatada, tenemos temas como “Diamond Eyes”, que cuenta con un sorprendente estribillo melódico y muy pegadizo, que si bien cumple correctamente abriendo el disco, no lo considero uno de los mejores temas del disco. Quizá este honor se lo merezcan canciones como “Prince”, que consigue recordar irremediablemente al sonido del White Pony, y se convierte en uno de los puntos álgidos de Diamond Eyes.
“Beauty School” es otro de esos temas que si bien está mejor ubicado en el sonido de Saturday Night Wrist, se convierte en otro de los temas más destacados del disco. De hecho, tan sólo basta con echar un vistazo a foros o comentarios sobre Diamond Eyes para ver que “Beauty School” es una de las canciones favoritas. Una pieza puramente melódica, con los guitarrazos dejados a un lado y en la que el único protagonista es Chino y su habilidad para crear melodías únicas y envolventes.
En resumen, Diamond Eyes es un disco contundente. No supone ningún paso adelante en el sonido del grupo, pero sigue siendo un gran trabajo por parte de Deftones. Y lo mejor de todo es que contiene canciones para todos los gustos. Aquellos cuyo disco favorito sea el Around The Fur disfrutarán al máximo con canciones como “Royal” o “Rocket Skates”, o bien el que tenga el White Pony en un pedestal quedará encantado con “Prince”. Incluso aquellos que consideren el Saturday Night Wrist lo mejor de la discografía de Deftones, encontrarán en “Diamond Eyes” (la canción) un tema de culto.
Pero sin duda lo mejor de todo es disfrutar del disco de principio a fin, que aun con sus altibajos, es sólido y contundente. Un gran complemento con el que esperar un hipotético lanzamiento de Eros, la verdadera evolución de Deftones, algo que no resta para nada mérito a Diamond Eyes, que es sin duda uno de los discos más disfrutables de su discografía.
[85/100]



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