Meido: Munduko kamioirik handiena

Meido - Munduko kamioirik handiena

Meido - Munduko kamioirik handiena

“El camión más grande del mundo” es el título que los bilbaínos Meido han escogido para su primer disco de estudio, después de que se estrenaran con el EP llamado Cu-kuprea. La verdad es que el título del disco es bien ilustrativo de lo que uno puede encontrar a lo largo del disco, ya que, aunque éste no sea un disco sludge-doom apocalíptico, la potencia y la fuerza son dos facetas que el grupo no deja de lado en ninguno de sus temas. De eso se encargan las tres piezas que comforman esta precisa maquina de rabia controlada, en la que cada engranaje funciona de un modo envidiable, siendo cada uno una parte fiable y precisa de esta apisonadora sonora.

A la hora de comparar el sonido de la banda con otras formaciones, Unsane, Melvins, Breach o los más cercanos Dut e Izaera suelen ser los nombres más recurrentes, pero si bien es cierto que comparten la afición por el ruidismo y la mala baba, el grupo que hoy nos ocupa puede alardear de tener un sonido propio bien reconocible y diferente. La verdad es primeras escuchas de este disco no se lo ponen facil al oyente, los temas tardan en tener sentido y logica por si mismas y diversas escuchas son necesarias para que cada parte se realce cómo entidad única y para que el disco sea algo más que un batiburrillo sonoro bien ejecutado. El rock, el hardcore y el metal se mezclan con gran acierto en esta monolítica creación en forma de cd, ya que el conjunto vasco oscila entre la lentitud sludge, la furia que muchos grupos punkarras querrían para sí y hasta un poso post-rockero en algún que otro tema. Así pues, se hace dificil destacar alguna canción en particular que destaque sobre el sólido conjunto y es más apropiado valorar el trabajo entero en el que los altibajos en la calidad son casi nulas.

Si algo se le puede achacar a estos muchachos es que su trabajo puede parecer demasiado hermético y complejo para algunos y que es probable que más de uno desista de intentar cogerle el punto a esta obra después de una primeras escuchas que no llegan a buen puerto. Pero saber que algunos de los conductores de este pesado camión son los mismos que ya conocemos de otras naves de la misma fiabilidad cómo eran Ximel (más lentos y noise todavía) o cómo lo son los post-rockeros Barents, debería ser suficiente para ahuyentar cualquier atisbo de duda. Si no os parece suficiente, sólo os queda confiar en este pseudo-crítico y probar con el que para él es probablemente el mejor disco estatal del año. No os arrepentireis.

[82/100]

Jon Urzelai


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